Ocaña
Asomarse a Ocaña es descubrir una villa histórica que guarda entre sus páginas historias legendarias. Su entorno geográfico es un paisaje con personalidad propia conocido como La Mesa de Ocaña. Junto con las localidades de alrededor, fue parte de la Orden de Santiago y morada de importantes arzobispos y nobles hasta el siglo XVIII. Su conjunto urbano, declarado Conjunto Histórico-Artístico, nos muestra interesantes monumentos datados fundamentalmente entre los siglos XV y XVIII. ¿Te gustaría acercarte?
Guía de Ocaña
Olcadia vs. Oicos 
El debate sobre el origen del nombre Ocaña está abierto entre dos teorías: la que defiende que responde al término de Olcadia, núcleo central de población de los Olcades, pueblo celta prerromano del interior de la Península, y la que afirma que "ni los olcades se entraban en los llanos de la Carpetania, donde está Ocaña, ni este nombre viene de Olcadia, sino del griego oicos" que significa, pueblo.
Orígenes prehistóricos 
La población surge ya en el Paleolítico en una alta meseta hoy llamada la Mesa de Ocaña, lugar privilegiado, dominante y estratégico. También contaba con numerosos manantiales potables y tierra productiva, siendo todo esto lo que configura Ocaña ya desde la Prehistoria como lugar de asentamiento humano.
Ocaña desde la Edad Media 
Por su situación estratégica fue paso obligado para romanos y árabes. No fue reconquistada por la fuerza, al ser entregada como dote a la princesa árabe sevillana Zaida al casar con Alfonso VI. En 1139 Alfonso VII le concedía su primer fuero. Las tierras fueron repobladas por sus herederos Alfonso VIII y Alfonso IX, y de éste último obtuvo privilegios, fuero y jurisdicción.
A partir del siglo XIII Ocaña aumenta progresivamente su importancia, principalmente cuando se convirtió en centro militar, político y religioso como capital de los Maestros de Santiago, cuya Encomienda abarcaba desde Ocaña a Uclés, en Cuenca. Además fue escenario de Cortes convocadas por los reyes y hasta el escenario del compromiso matrimonial entre Isabel y Fernando, quienes encontraron en Gonzalo Chacón y Diego Gutiérrez de Cárdenas, ciudadanos de Ocaña, a sus principales amigos y aliados.
Ocaña en tiempos modernos 
Durante la Guerra de la Independencia, en 1809, sucedió aquí la conocida Batalla de Ocaña. Hoy es una localidad próspera, y dinámica, debido en gran parte a sus fantásticas comunicaciones por carretera y su cercanía a Madrid.
Personajes Ilustres de Ocaña 
Alonso Gutiérrez de Cárdenas: maestresala, contador mayor y consejero personal de los Reyes Católicos.
Rodrigo Manrique de Lara: llamado por Lope de Vega "El León Rojo" fue maestre de la Orden de Santiago y condestable de Castilla. Es el protagonista de las Coplas a la Muerte de su padre, de Jorge Manrique, escritas en 1476. A esta hermosa elegía, una de las obras líricas españolas más importantes de nuestra Literatura, está destinada una de las cinco Rutas Turístico Literarias de Castilla-La Mancha, que te invitamos a conocer.
Alonso de Ercilla y Zúñiga: participó en la empresa de la conquista de Chile como capitán de las tropas de García Hurtado de Mendoza en su enfrentamiento con los bravos araucanaos. A su regreso a España escribió La Araucana, dedicada a Felipe II, donde reflejó el espíritu combativo y orgulloso de este pueblo que tanto le impresionó.
Santos y mártires de Oriente: el convento de padres dominicos de Ocaña acogió como novicios a muchos frailes que ya siendo misioneros en Oriente, fueron martirizados. A ellos el museo Porticum Salutis, dedica un apartado donde se explica su apasionante historia.
Peribáñez y el comendador de Ocaña 
Lope de Vega residió un tiempo en Ocaña, y aquí ambientó su pieza teatral Peribáñez y el Comendador de Ocaña, además Calderón de la Barca también vivió en Ocaña, donde escribió Casa de dos puertas, mala es de guardar. Otro ocañés de las Letras es Julián Sanchez-Prieto, destacado personaje del mundo de la literatura española del siglo XX, conocido como "el pastor-poeta", quien leyó sus poemas en el Ateneo de Madrid.
Ocaña monumental: Conjunto Histórico-Artístico 
Su Plaza Mayor fue declarada Monumento Nacional en 1981. De planta casi rectangular formada por setenta pilares de sillería almohadillada procedente de las canteras de Colmenar, sobre los que cargan arcos en medio punto en ladrillo, que forman galerías y sobre los que se asienta una construcción de dos pisos, rematada por buhardillas. Se la considera la tercera de España, detrás de las de Salamanca y Madrid. De estilo barroco clasicista, fue iniciada en 1782 bajo el reinado de Carlos III, para sustituir a la antigua, y se terminó su fachada oriental en 1961.
Ha sido escenario de acontecimientos históricos, como la proclamación de la Constitución de 1812 por Enrique José O Donell ante el Regimiento Imperial Alejandro. Años antes, en 1809, durante la Guerra de la Independencia, fue cañoneada por el general francés Soult la fachada oeste, destruyendo así el Arhivo Histórico Documental de la localidad. En 1987 se colocaba en el centro de la plaza una gran farola, obra forjada por Luis Suárez, hijo de esta villa.

Palacio de Don Diego Gutiérrez de Cárdenas. Su promotor fue comendador de la Orden de Santiago, esposo de Teresa Enríquez, la llamada "Loca del Sacramento", amigo personal y consejero de los Reyes Católicos. En él se alojaron los Reyes Católicos, Juana de Castilla y Felipe el Hermoso. Edificio del siglo XV, de estilo gótico-mudéjar, de él destaca su patio castellano, su portada gótica y sus estancias mudéjares decoradas con artísticos artesonados policromados, rejas de forja y yeserías en puertas y ventanas. De planta rectangular, encierra en su interior un patio rodeado por amplias galerías soportadas por columnas de piedra octogonales de estilo mudéjar, con capiteles blasonados con el escudo de armas de los Cárdenas y los Enríquez. Declarado Monumento Nacional en 1931 y adquirido por el Estado en el siglo XIX, en la actualidad acoge la sede de los juzgados de primera instancia de la comarca.
Rollo de Justicia. Asentado sobre un pedestal escalonado, es de piedra caliza formado en un haz de ocho columnas, en la parte central de los fustes y de los capiteles hay un grueso collarino decorado con perlas. Sobre el haz de columna nace un pequeño templete octogonal. El remate del monumento fue sustituido por una cruz de forja. Del siglo XV, está ubicado en la Plaza de José María Prada.<
Fuente grande. Situada en el Valle Mayor se trata de una obra monumental atribuida a Juan de Herrera -siglo XVI-; de planta rectangular dividida en dos secciones, la fuente y los lavaderos. A ella se suma la Fuente Vieja, posiblemente de orígenes romanos.
Convento de los Padres Dominicios, se levanta en un terreno cedido por doña Juana de Castilla y su primera piedra fue puesta por Felipe II en 1530. La arquitectura renacentista del siglo XVI se compone de iglesia y claustro. La iglesia muestra espectaculares frescos pintados por los frailes Fray Luis Santiago y Fray Julio Ibáñez.
El claustro se atribuye a Covarrubias. La sillería de coro de la iglesia es imresionante, tallada en madera de nogal en 1573. Alberga el museo Pórtico Salutis , un conjunto de tres museos temático, promovido por los padres dominicos, referente a la vida y obra de la Orden dominicana.
Iglesia parroquial de Santa María. Se trata de un edificio neoclásico de amplias dimensiones, ubicado en lo que fuera el solar de una antigua mezquita. Hoy se conserva en la parte baja de la torre, parte del alminar, y tres arcos de herradura en el interior de la iglesia.
La Iglesia de San Juan Bautista está edificada sobre los restos de una antigua sinagoga, se remodeló y amplió a lo largo de los siglos, anexando en 1621 la capilla para la Virgen de los Remedios, patrona de la localidad, que cuenta con su museo-camarín. Entre sus capillas destaca la de la familia de los Chacones, donde permanece el sepulcro de Gonzalo Chacón, mayordomo de los Reyes Católicos. A los pies de la nave se encuentra el Museo de pasos procesionales de la Hermandad de Penitentes de Ocaña.
Torre y portada de la iglesia de San Martín. Son los restos arquitectónicos de la desaparecida iglesia de esta advocación. De estilo herreriano, se llevó a cabo su construcción entre 1562 y 1577. La portada se atribuye a Covarrubias.
Otros lugares de Ocaña interesantes son el Convento de Santa Catalina de Siena, situado en Plaza Ocaña de Perú, acoge a hermanas Dominicas; y el Convento de San José, , perteneciente a las madres Carmelitas Descalzas. En su iglesia está enterrado Alonso de Ercilla, autor de "La Araucana" y conquistador de Chile.
El Teatro Lope de Vega se ubica en el antiguo colegio de la Compañía de Jesús, del siglo XVI.
Ocaña en fiestas 
Semana Santa, está declarada de Interés Turístico Nacional. Es la fiesta más multitudinaria y visitada de Ocaña y en ella se conmemora la Pasión de Cristo con solemnes procesiones. Ocaña cuenta con gran variedad de pasos procesionales y cofradías, destacando los pasos articulados y la Cofradía de los Armados, cuyos cofrades portan armaduras del siglo XVI y XVII, una de las cuales perteneció incluso a Alonso de Ercilla, autor de La Araucana. Los pasos articulados generan gran espectación y efecto dramático, es el caso del Cristo con la cruz a cuestas que cae camino del Calvario, y de la Verónica que enjuga rostro y muestra el paño con su faz inpresa. 
El Corpus Christi, es el motivo para que Ocaña decore las calles del recorrido procesional con altares, guirnaldas, toldos y alfombras, plantas aromáticas... calles preparadas para recibir la Custodia del siglo XVI, realizada por el orfebre Enrique de Arfe, el mismo autor de la Custodia de la Catedral de Toledo.
Los Mayos. A las 12 de la noche del 30 de abril a las puertas de la Iglesia de San Juan y ante una imagen de la Patrona de Ocaña, la Virgen de los Remedios, se cantan unas tradicionales coplas o cantigas conocidas como Mayos.
Las Ferias y fiestas en honor de Nuestra Señora de los Remedios se celebran del 7 al 11 de septiembre con procesión en honor a la Virgen, verbenas populares y fuegos artificiales.
Ocaña también celebra la romería y procesión en honor a Jesús de Cuevas, en su ermita, cada tercer domingo de septiembre.
El Voto de la Villa de Ocaña a Jesús Nazareno es una tradición popular conservada desde 1710; se celebra el primer viernes de diciembre y conmemora el salvamento de Ocaña de la destrucción durante la Guerra de Sucesión, cuando la villa quedó desguarnecida a merced de un regimiento portugués y quedó salvada gracias al Voto a Jesús Nazareno.
Ocaña celebra también la romería de San Isidro y los Carnavales.
Espacios Naturales (Total: 44)
Museos (Total: 137)
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Ocaña
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